Hoy es
Bienvenidos a la Web de los Cazadores de Tenerife.
Un lugar para todos los amantes de la Caza en Tenerife donde se puede dejar plasmado sus sentimientos ante este arte que compartimos todos los Cazadores.
Noticias.-
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lunes, 7 de noviembre de 2011
miércoles, 2 de noviembre de 2011
martes, 1 de noviembre de 2011
*-El odiado cazador
Por Vicent Albaro.
Desde que en la ficción de los dibujos animados Disney, un cazador matara a la cierva madre del tierno Bamby, este colectivo no se ha visto en hora buena. En otros tiempos el cazador mataba al lobo de otro cuento, -el de caperucita- salvando a la abuelita del lupus canis, y claro, entonces era bueno. Pero de eso ya no se acuerda casi nadie, hoy en día lo que mola es, darle caña al cazador por norma y en cualquiera que sea la modalidad practicada. Para esta sociedad ñoña, el cazador es un depredador insensible, bárbaro y digno del mayor rechazo. Si me lee algún cazador, sabrá que no exagero lo más mínimo. Y me explico.
El nexo de unión entre el hombre y la naturaleza de muchos siglos se ha roto por completo. La sociedad por lo general, vive de espaldas a esa naturaleza que cree adorar y pretende conservar, pero que en el fondo desprecia. Está enamorada bucólicamente de una postal idílica de montañas, nubes, cielos, árboles y paisajes, de ríos de deshielo y fauna filmada a alta velocidad, todo desde un cómodo sofá, en una no menos confortable estancia y ante una pantalla en color. Desde su apartamento capitalino, pretende recrear todo ese imaginario en cortos fines de semana, y acaparar sensaciones preconcebidas con su mentalidad urbanita. Me viene aquella frase de la famosa actriz de Hollywood: “Se acuestan con Rita (Hayword) y se levantan con Margarita”. Van buscando una naturaleza que en verdad no existe más que en su imaginación. Y allí no tienen cabida molestos insectos, inclemencias atmosféricas, ni los mil y un incidentes peligrosos, que en un terreno intrincado y hostil te pueden acontecer.
Todo porque el hombre que vivía integrado en el mundo natural, que ejercía sobre ella un dominio equilibrado y la responsabilidad de sacarle fruto, sin esquilmarla, siendo consciente de guardarla y cultivarla, ese hombre si en verdad existe, o vive en los pueblos y/o es cazador, y de lo que estoy seguro, es que no habita en una gran ciudad. Y además no frecuenta las redes sociales, no construye muros en el ordenador, sino paredes de piedra seca y controla un espacio agrario doméstico, que parece invisible. Si no, díganme el precio ruinoso del aceite de oliva virgen, la almendra, la avellana, la algarroba o cualquier fruto de interior, comparado con el gin tónic, el cubata y demás brebajes diabólicos de la multinacional. Existe una ideología que ha expoliado de las manos del hombre, la posibilidad de ejercer su dominio ancestral sobre la naturaleza. Esa ideología totalitaria se llama: “Ecologismo”.
Esta creciente ideología que ha impregnado a toda la sociedad, no conoce de colores políticos aunque pulula más a gusto entre los llamados progresistas , y se basa en un culto maniático a la naturaleza embotellada. Es tan falsa como la hipócrita oposición a antenas de telefonía, sin renunciar al móvil. A energías repudiadas y basureros, pero sin renunciar al consumo desaforado y patológico de un bienestar y comodidad irrenunciables. Lo chocante es que estos visionarios de la naturaleza en secuencias, pretenden hacernos comulgar a todos con sus iluminadas teorías.
Su obsesión interesada hacia la naturaleza en supuesto peligro, les hace ver enemigos por doquier: agricultores, leñadores, pastores, cazadores, pescadores, etc…los colectivos humanos que siempre la han utilizado en su provecho desde la prehistoria. La argumentación generalizada de que todos estos usuarios del monte son presuntos delincuentes, obedece a la visión desenfocada del orden natural, y que sólo ellos, con sus licenciaturas en biología, observaciones científicas, prácticas de campo, campañas de promoción, cargo funcionarial de guardería, o ideólogos puros y duros del ecologismo, están capacitados para transitar, ordenar, manejar y controlar “su” naturaleza. La quieren en exclusiva propiedad, mientras los otros de siempre, están siendo expulsados, convertidos en parias, de su propio entorno. Para este grupo tan bien organizado como remunerado, quien no se avenga a sus postulados son extraños indeseables y sospechosos de todos los desmanes, extinciones, expoliaciones y demás plagas reales o imaginarias. Los ecologistas y satélites orbitales, se han convertido en señoritos latifundistas sin tener un palmo de tierra. En aristócratas feudales con rentas gubernamentales a modo de subvención, sin escritura alguna. En delatores y justicieros implacables de cualquiera que pase por allí, y no se ciña al perfil tolerado, esto es, con chupa polar de colorines y botas gore-tex. Por el contrario, si se retrata con hábito de paisano lugareño, malo. Ya le ven como un alimañero en potencia.
Por todo esto y más, de entre los colectivos que se mueven por el campo, los cazadores son los más repudiados. En su distorsionada ecológica visión de las cosas, el cazador les roba sus animales, sus derechos a ver volar o correr tal o cual especie. La recreación de una secuencia de televisión pero en vivo, cosa harto improbable. Unos bárbaros que se ensucian las manos de la sangre de inocentes bichos. Matarifes sin escrúpulos y que disparan a todo lo que se mueve sin piedad. Y así, una retahíla interminable de improperios. Si hablamos de los aficionados al “parany” valenciano del zorzal, ya ni te cuento. Estos tienen el estigma de haber exterminado los dinosaurios del jurásico por lo menos. Unos terribles y abominables seres sin sentimientos que devoran pajaritos amillones, vamos lo peor de lo peor. Los querrían ver a todos en la cárcel.
Al final y concluyo, existe una gran diferencia entre el respeto a lo natural en sano equilibrio, y la artificiosa teoría ideológica impuesta como religión dogmática y casi enfermiza. Los ecologistas están en misión para reconvertirnos a su dogma redentor. Y me da que eso será imposible mientras estos misioneros no entiendan que el campo es de todos, y todos tienen derecho a su uso racional. Que la gente de campo tiene sus pequeñas distracciones, que no hay que prohibir sino encauzar. En ellas hay guardado el poso de siglos de cultura y habilidad humana, en este instante en serio peligro de perderse para siempre.
Negar esa riqueza etnológica, incluso provocar su desaparición, me parece brutal, inculto e inhumano. Por más teorías conservacionistas, leyes, decretos, sentencias, recursos y legajos ininteligibles que se esgriman justificando dicha abolición. Se trata de imponer por todos los medios la nueva religión ecologista. Inyectada en vena en el temario a los futuros agentes rurales. Que gana adeptos a diario entre ignorantes y desinformados urbanitas, cuya única ventana a la naturaleza son los reportajes consigna, cocinados por los gurús de esta iglesia pagana que idolatra a una deidad nueva: La Diosa Naturaleza. Y quien no acepte estos mandamientos, está condenado a la hoguera, no crean que exagero pues en esas estamos y si no, al tiempo.
Desde que en la ficción de los dibujos animados Disney, un cazador matara a la cierva madre del tierno Bamby, este colectivo no se ha visto en hora buena. En otros tiempos el cazador mataba al lobo de otro cuento, -el de caperucita- salvando a la abuelita del lupus canis, y claro, entonces era bueno. Pero de eso ya no se acuerda casi nadie, hoy en día lo que mola es, darle caña al cazador por norma y en cualquiera que sea la modalidad practicada. Para esta sociedad ñoña, el cazador es un depredador insensible, bárbaro y digno del mayor rechazo. Si me lee algún cazador, sabrá que no exagero lo más mínimo. Y me explico.
El nexo de unión entre el hombre y la naturaleza de muchos siglos se ha roto por completo. La sociedad por lo general, vive de espaldas a esa naturaleza que cree adorar y pretende conservar, pero que en el fondo desprecia. Está enamorada bucólicamente de una postal idílica de montañas, nubes, cielos, árboles y paisajes, de ríos de deshielo y fauna filmada a alta velocidad, todo desde un cómodo sofá, en una no menos confortable estancia y ante una pantalla en color. Desde su apartamento capitalino, pretende recrear todo ese imaginario en cortos fines de semana, y acaparar sensaciones preconcebidas con su mentalidad urbanita. Me viene aquella frase de la famosa actriz de Hollywood: “Se acuestan con Rita (Hayword) y se levantan con Margarita”. Van buscando una naturaleza que en verdad no existe más que en su imaginación. Y allí no tienen cabida molestos insectos, inclemencias atmosféricas, ni los mil y un incidentes peligrosos, que en un terreno intrincado y hostil te pueden acontecer.
Todo porque el hombre que vivía integrado en el mundo natural, que ejercía sobre ella un dominio equilibrado y la responsabilidad de sacarle fruto, sin esquilmarla, siendo consciente de guardarla y cultivarla, ese hombre si en verdad existe, o vive en los pueblos y/o es cazador, y de lo que estoy seguro, es que no habita en una gran ciudad. Y además no frecuenta las redes sociales, no construye muros en el ordenador, sino paredes de piedra seca y controla un espacio agrario doméstico, que parece invisible. Si no, díganme el precio ruinoso del aceite de oliva virgen, la almendra, la avellana, la algarroba o cualquier fruto de interior, comparado con el gin tónic, el cubata y demás brebajes diabólicos de la multinacional. Existe una ideología que ha expoliado de las manos del hombre, la posibilidad de ejercer su dominio ancestral sobre la naturaleza. Esa ideología totalitaria se llama: “Ecologismo”.
Esta creciente ideología que ha impregnado a toda la sociedad, no conoce de colores políticos aunque pulula más a gusto entre los llamados progresistas , y se basa en un culto maniático a la naturaleza embotellada. Es tan falsa como la hipócrita oposición a antenas de telefonía, sin renunciar al móvil. A energías repudiadas y basureros, pero sin renunciar al consumo desaforado y patológico de un bienestar y comodidad irrenunciables. Lo chocante es que estos visionarios de la naturaleza en secuencias, pretenden hacernos comulgar a todos con sus iluminadas teorías.
Su obsesión interesada hacia la naturaleza en supuesto peligro, les hace ver enemigos por doquier: agricultores, leñadores, pastores, cazadores, pescadores, etc…los colectivos humanos que siempre la han utilizado en su provecho desde la prehistoria. La argumentación generalizada de que todos estos usuarios del monte son presuntos delincuentes, obedece a la visión desenfocada del orden natural, y que sólo ellos, con sus licenciaturas en biología, observaciones científicas, prácticas de campo, campañas de promoción, cargo funcionarial de guardería, o ideólogos puros y duros del ecologismo, están capacitados para transitar, ordenar, manejar y controlar “su” naturaleza. La quieren en exclusiva propiedad, mientras los otros de siempre, están siendo expulsados, convertidos en parias, de su propio entorno. Para este grupo tan bien organizado como remunerado, quien no se avenga a sus postulados son extraños indeseables y sospechosos de todos los desmanes, extinciones, expoliaciones y demás plagas reales o imaginarias. Los ecologistas y satélites orbitales, se han convertido en señoritos latifundistas sin tener un palmo de tierra. En aristócratas feudales con rentas gubernamentales a modo de subvención, sin escritura alguna. En delatores y justicieros implacables de cualquiera que pase por allí, y no se ciña al perfil tolerado, esto es, con chupa polar de colorines y botas gore-tex. Por el contrario, si se retrata con hábito de paisano lugareño, malo. Ya le ven como un alimañero en potencia.
Por todo esto y más, de entre los colectivos que se mueven por el campo, los cazadores son los más repudiados. En su distorsionada ecológica visión de las cosas, el cazador les roba sus animales, sus derechos a ver volar o correr tal o cual especie. La recreación de una secuencia de televisión pero en vivo, cosa harto improbable. Unos bárbaros que se ensucian las manos de la sangre de inocentes bichos. Matarifes sin escrúpulos y que disparan a todo lo que se mueve sin piedad. Y así, una retahíla interminable de improperios. Si hablamos de los aficionados al “parany” valenciano del zorzal, ya ni te cuento. Estos tienen el estigma de haber exterminado los dinosaurios del jurásico por lo menos. Unos terribles y abominables seres sin sentimientos que devoran pajaritos amillones, vamos lo peor de lo peor. Los querrían ver a todos en la cárcel.
Al final y concluyo, existe una gran diferencia entre el respeto a lo natural en sano equilibrio, y la artificiosa teoría ideológica impuesta como religión dogmática y casi enfermiza. Los ecologistas están en misión para reconvertirnos a su dogma redentor. Y me da que eso será imposible mientras estos misioneros no entiendan que el campo es de todos, y todos tienen derecho a su uso racional. Que la gente de campo tiene sus pequeñas distracciones, que no hay que prohibir sino encauzar. En ellas hay guardado el poso de siglos de cultura y habilidad humana, en este instante en serio peligro de perderse para siempre.
Negar esa riqueza etnológica, incluso provocar su desaparición, me parece brutal, inculto e inhumano. Por más teorías conservacionistas, leyes, decretos, sentencias, recursos y legajos ininteligibles que se esgriman justificando dicha abolición. Se trata de imponer por todos los medios la nueva religión ecologista. Inyectada en vena en el temario a los futuros agentes rurales. Que gana adeptos a diario entre ignorantes y desinformados urbanitas, cuya única ventana a la naturaleza son los reportajes consigna, cocinados por los gurús de esta iglesia pagana que idolatra a una deidad nueva: La Diosa Naturaleza. Y quien no acepte estos mandamientos, está condenado a la hoguera, no crean que exagero pues en esas estamos y si no, al tiempo.
lunes, 31 de octubre de 2011
sábado, 29 de octubre de 2011
*Final de la temporada 2011.-
Este Domingo 30 de Octubre finaliza la temporada de Caza 2011 que tantos hemos sufrido debido a la escaces de caza que hemos tenido en el campo, desde la dirección de la Web damos las gracias a todos los seguidores que nos dan su apoyo tanto con su visita como con sus muestras de apoyo mediante correos electrónicos, esperamos que todos tengan un ultimo día de Caza entretenido y esperando la mejora del campo para los años venideros con la ayuda de todos, sin mas esperamos que nos sigan apoyando para que con el trabajo de todos mejoremos la Caza en la Isla de Tenerife.
La Sociedad de Caza Norte Teno. http://sociedaddecazanorteteno.blogspot.com/
La Sociedad de Caza Norte Teno. http://sociedaddecazanorteteno.blogspot.com/
lunes, 17 de octubre de 2011
*Piden cazar en Parques Nacionales sin más restricción que la Ley de Caza
MADRID, 14 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Real Federación Española de Caza (RFEC) ha presentado alegaciones al borrador del Plan Director de Parques Nacionales, en las que reclama que se pueda cazar en estosenclaves sin más restricciones que las propias de la Ley de Caza y los planes técnicos de caza.
Concretamente, la RFEC solicita que se elimine del nuevo Plan Director de la Red de Parques Nacionales la prohibición de caza deportiva y comercial y que estas sean autorizadas en los términos de la legislación de caza y los planes técnicos respectivos.
El borrador establece en su apartado b.3 que "con carácter general, la caza y la pesca, como actividades recreativas o como aprovechamiento de animales silvestres se consideran, en la Ley 5/2007, incompatibles con los objetivos y finalidades de un Parque Nacional por las repercusiones que tienen sobre los procesos naturales y por su impacto sobre el uso público.
No obstante, por necesidades de control de poblaciones, y con carácter excepcional, se podrá autorizar, en condiciones estrictamente controladas, y cuando no exista otra solución satisfactoria, el empleo de artes cinegéticas o piscícolas que no produzcan efectos negativos en el medio ambiente".
Este es el párrafo que los cazadores aspiran a que sea eliminado puesto que entiende que la caza en los Parques Nacionales "debe practicarse sin más limitaciones que las contempladas en la legislación de caza y conforme a los correspondientes Planes Técnicos de Caza" porque, a su juicio, "no existe ninguna otra alternativa" para controlar las poblaciones de especies cinegéticas.
Además, destaca que la caza en estos espacios naturales protegidos se viene practicando y se seguirá practicando, aunque sea por parte de los guardas o agentes forestales del medio ambiente. Por eso, estima que esa misma caza para controlar poblaciones se puede realizar "con mejores resultados" por los cazadores y, precisamente, de esta manera se realizaría sin coste alguno para las administraciones públicas, ya que generaría ingresos por parte de los cazadores, de los permisos, las autorizaciones, las matrículas, la gestión de acotados, entre otros.
Por este motivo, explican que en su I Congreso Caza y Desarrollo Natural celebrado recientemente en septiembre, los cazadores han manifestado que en época de crisis "no es despreciable" la importancia de la caza como "motor" de la actividad económica y de creación de puestos de trabajo en las zonas rurales en las que se ubican los Parques Nacionales con posibilidades cinegéticas, al tiempo que añaden que "tampoco es despreciable" el ahorro que supone eliminar la indemnización por la prohibición de la caza en terrenos de titularidad privada.
Asimismo, insisten en que, a su juicio, es "evidente" que los cazadores y titulares de cotos de caza que se encuentren en el entorno o en le interior de los Parques Nacionales "no deben ser de peor condición que los que se hallen en otros lugares".
Finalmente, esgrimen que es "notorio" que la acción cinegética, tanto desde el punto de vista material como desde la formulación legal, "no distingue entre caza deportiva y caza comercial", ya que en ambos casos consiste en capturar especies de caza vivas o muertas y los efectos sobre el medio ambiente son los mismos.
La Real Federación Española de Caza (RFEC) ha presentado alegaciones al borrador del Plan Director de Parques Nacionales, en las que reclama que se pueda cazar en estosenclaves sin más restricciones que las propias de la Ley de Caza y los planes técnicos de caza.
Concretamente, la RFEC solicita que se elimine del nuevo Plan Director de la Red de Parques Nacionales la prohibición de caza deportiva y comercial y que estas sean autorizadas en los términos de la legislación de caza y los planes técnicos respectivos.
El borrador establece en su apartado b.3 que "con carácter general, la caza y la pesca, como actividades recreativas o como aprovechamiento de animales silvestres se consideran, en la Ley 5/2007, incompatibles con los objetivos y finalidades de un Parque Nacional por las repercusiones que tienen sobre los procesos naturales y por su impacto sobre el uso público.
No obstante, por necesidades de control de poblaciones, y con carácter excepcional, se podrá autorizar, en condiciones estrictamente controladas, y cuando no exista otra solución satisfactoria, el empleo de artes cinegéticas o piscícolas que no produzcan efectos negativos en el medio ambiente".
Este es el párrafo que los cazadores aspiran a que sea eliminado puesto que entiende que la caza en los Parques Nacionales "debe practicarse sin más limitaciones que las contempladas en la legislación de caza y conforme a los correspondientes Planes Técnicos de Caza" porque, a su juicio, "no existe ninguna otra alternativa" para controlar las poblaciones de especies cinegéticas.
Además, destaca que la caza en estos espacios naturales protegidos se viene practicando y se seguirá practicando, aunque sea por parte de los guardas o agentes forestales del medio ambiente. Por eso, estima que esa misma caza para controlar poblaciones se puede realizar "con mejores resultados" por los cazadores y, precisamente, de esta manera se realizaría sin coste alguno para las administraciones públicas, ya que generaría ingresos por parte de los cazadores, de los permisos, las autorizaciones, las matrículas, la gestión de acotados, entre otros.
Por este motivo, explican que en su I Congreso Caza y Desarrollo Natural celebrado recientemente en septiembre, los cazadores han manifestado que en época de crisis "no es despreciable" la importancia de la caza como "motor" de la actividad económica y de creación de puestos de trabajo en las zonas rurales en las que se ubican los Parques Nacionales con posibilidades cinegéticas, al tiempo que añaden que "tampoco es despreciable" el ahorro que supone eliminar la indemnización por la prohibición de la caza en terrenos de titularidad privada.
Asimismo, insisten en que, a su juicio, es "evidente" que los cazadores y titulares de cotos de caza que se encuentren en el entorno o en le interior de los Parques Nacionales "no deben ser de peor condición que los que se hallen en otros lugares".
Finalmente, esgrimen que es "notorio" que la acción cinegética, tanto desde el punto de vista material como desde la formulación legal, "no distingue entre caza deportiva y caza comercial", ya que en ambos casos consiste en capturar especies de caza vivas o muertas y los efectos sobre el medio ambiente son los mismos.
jueves, 13 de octubre de 2011
martes, 11 de octubre de 2011
sábado, 8 de octubre de 2011
viernes, 7 de octubre de 2011
jueves, 6 de octubre de 2011
miércoles, 5 de octubre de 2011
miércoles, 28 de septiembre de 2011
*Fuerteventura siembra 20 toneladas de trigo para proteger a especies de caza.-
Puerto del Rosario (Fuerteventura), 27 sep (EFE).- El Cabildo de Fuerteventura ha comenzado hoy en el Valle de Jaifa de su capital su campaña de siembra para favorecer la conservación de las especies silvestres y cinegéticas en el ámbito rural, una iniciativa con la que plantará 20 toneladas de trigo en las gavias majoreras.El consejero de Deportes y Caza, Antonio Mesa, ha inaugurado esta nueva campaña anual en los terrenos agrícolas pertenecientes a Domingo de León Peña, en la cuenca situada entre los valles de Tetir y Tesjuate.Mesa ha explicado en un comunicado que la primera fase de sembrado del trigo en el campo majorero se hace en seco, y que a ella le seguirá una segunda, a partir de la llegada de las primeras lluvias.
El consejero ha destacado que la campaña de siembra es "enormemente efectiva" y ha recordado que en Fuerteventura se lleva a cabo desde hace más de veinte años para ofrecer cobijo y sustento a todo tipo de animales silvestres.Ha agregado que en las últimas campañas la acción institucional se ha reforzado con la colaboración con las sociedades de cazadores de la isla, a las que se les entrega las fanegas de alfalfa que necesiten y el material de vallado para que refuercen aquellas reservas de mayor interés.
La campaña de siembra se complementa con la instalación y abastecimiento de un centenar de comederos y bebederos, que se distribuyen en las zonas más aptas para la caza.Estos sistemas, que están diseñados para impedir su aprovechamiento por el ganado, ofrecen sustento a especies cinegéticas como la perdiz o el conejo, pero también a todo tipo de animales silvestres que abundan en el campo majorero.
Otro de los beneficios de la campaña es su contribución a la lucha contra los procesos de desertización y la rehabilitación de estructuras tradicionales de cultivo como gavias, paredes que realiza el Cabildo de manera continua, ha resaltado Antonio Mesa ha informado que el Cabildo ha incrementado progresivamente la cantidad de cereales a sembrar, al pasar de los 5.000 kilogramos de los primeros años a los 20.000 que se siembran en la actualidad.
El cereal utilizado para la presente campaña es variedad de trigo de secano que necesita poca agua para su brote y crecimiento, ha explicado. EFE
El consejero ha destacado que la campaña de siembra es "enormemente efectiva" y ha recordado que en Fuerteventura se lleva a cabo desde hace más de veinte años para ofrecer cobijo y sustento a todo tipo de animales silvestres.Ha agregado que en las últimas campañas la acción institucional se ha reforzado con la colaboración con las sociedades de cazadores de la isla, a las que se les entrega las fanegas de alfalfa que necesiten y el material de vallado para que refuercen aquellas reservas de mayor interés.
La campaña de siembra se complementa con la instalación y abastecimiento de un centenar de comederos y bebederos, que se distribuyen en las zonas más aptas para la caza.Estos sistemas, que están diseñados para impedir su aprovechamiento por el ganado, ofrecen sustento a especies cinegéticas como la perdiz o el conejo, pero también a todo tipo de animales silvestres que abundan en el campo majorero.
Otro de los beneficios de la campaña es su contribución a la lucha contra los procesos de desertización y la rehabilitación de estructuras tradicionales de cultivo como gavias, paredes que realiza el Cabildo de manera continua, ha resaltado Antonio Mesa ha informado que el Cabildo ha incrementado progresivamente la cantidad de cereales a sembrar, al pasar de los 5.000 kilogramos de los primeros años a los 20.000 que se siembran en la actualidad.
El cereal utilizado para la presente campaña es variedad de trigo de secano que necesita poca agua para su brote y crecimiento, ha explicado. EFE
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