Hoy es

Bienvenidos a la Web de los Cazadores de Tenerife.

Un lugar para todos los amantes de la Caza en Tenerife donde se puede dejar plasmado sus sentimientos ante este arte que compartimos todos los Cazadores.

Noticias.-

---------------------------------------------------------------

martes, 10 de enero de 2012

-Nota Informativa.-

Estimados internautas esta Web a partir de ahora queda totalmente desvinculada de la Sociedad de Caza Norte-Teno aclarado este tema seguiremos informando a todos nuestro seguidores cazadores bajo el nombre de CAZADORES DE TENERIFE. De cualquier noticia de Caza en Canarias que nos pueda ayudar a todos. Seguiremos informando de los cambios que tengamos que realizar.

Saludos.

lunes, 9 de enero de 2012

-El Podenco Canario.-

Dos de nuestros tesoros caninos más preciados son perros antiquísimos, primitivos, que han estado al servicio del hombre para una de las tareas que condicionaron la unión de ambas especies hace tanto tiempo: la caza

Los podencos insulares se han convertido en excelentes ejemplos de la adaptación que ha caracterizado a los perros de tipo faraónico en su desarrollo en diferentes partes del planeta. En la actualidad, siguen acompañando a cazadores y a familias cumpliendo de manera tan efectiva en el campo como en casa.
Podenco canario
El archipiélago canario cuenta con innumerables atractivos, pero esta vez nos quedamos con el tesoro canino en forma de un podenco que combina de la mejor manera la rusticidad un perro autosuficiente con la esbeltez y la majestuosidad de una raza que queda muy lejos de lo que Howell escribió a mediados del siglo XIX cuando afirmó que los podencos contaban con un «el aspecto repugnante, el pelaje áspero y un color rojo sucio, con las orejas erguidas. Cuando se hallan en el interior de sus domicilios estos perros salvajes se muestran desconfiados y recelosos, sobre todo con los extranjeros».
Orígenes
La principal cuestión sobre los comienzos de la raza radica en la procedencia de los antepasados del actual Podenco Canario. No se ha podido establecer si procedían de África, si llegaron junto a los primeros pobladores de la isla, tras la conquista española, si acompañaban a los muchos navíos que hacían escala en los puertos de las islas…
Mucho antes de esto, en las Canarias prehispánicas ya se enterraba a los aborígenes de la isla junto a sus perros, como se hacía en las tumbas faraónicas, incluso con similares técnicas de momificación, con las mortajas y las tradiciones de enterrar al difunto con sus posesiones más preciadas, entre ellas, sus cerdos, sus cabras y sus perros de caza.
En este sentido, encontramos un interesante estudio publicado a mediados del siglo pasado por el Museo Canario, en el que se llega a la siguiente conclusión: «Los animales domésticos de los antiguos pobladores de las Islas Canarias eran, en primer lugar, un perro primitivo de tamaño medio que recuerda al dingo de Australia». Ese perro primitivo podría haber sido descendiente del lebrel egipcio, el tesem. Estos perros eran representados en los bajorrelieves como perros longilíneos, delgados, de orejas tiesas y cola enrollada, como así encontramos en la referenciada tumba de Hemaka, de la primera dinastía, datada sobre el 3.400 aC, en la que se dibujaron escenas de cacerías de antílopes con perros de estas características morfológicas.


Este tipo de lebrel se extendió por muchas partes del mundo gracias a las vías comerciales, pero también sufrió el avance de los lebreles orientales de orejas caídas, más rápidos y efectivos para la caza sin armas, caso del Saluki o el Sloughi. Por este motivo, se justifica que sus poblaciones más representativas acabaran en la zona occidental africana y mediterránea.
Estos perros encontraron en Canarias un clima suave y soleado y mucho alimento proveniente de los conejos y de otras pequeñas presas. De ahí que se escribiese en diferentes ocasiones sobre estos perros como animales salvajes que no precisaban la manutención humana para sobrevivir.
Otra cosa es el suelo donde deben desempeñar su trabajo: la caza. Se trata de un piso accidentado, muchas veces intransitable debido a los desniveles, las rocas que lo cubren dispuestas caóticamente, cortantes y que alcanzan unas temperaturas muy elevadas por la incidencia del sol. Esto complica mucho más la labor de descubrir, levantar, seguir y alcanzar a los esquivos conejos insulares.
Una de las grandes bazas de la raza es la gran adaptación al entorno y a las exigencias de la caza en él. Esto es debido a una conformación morfológica que la selección natural ha ido moldeando a lo largo del tiempo, hablamos de muchos siglos de historia, lo que no podía depararle otro lugar en la clasificación FCI que la sección 7 de perros primitivos dentro del grupo 5.
A simple vista, nos encontramos ante un perro de talla media, levemente longilíneo, ligero, con un esqueleto fuerte y que se deja ver con claridad en zonas como la parrilla costal, la columna vertebral o los huesos de la cadera. Lo mismo sucede con la musculatura, grande, desarrollada, potente, que permite observar las contracciones resultantes de cualquier movimiento en prácticamente todas las zonas del cuerpo del perro.
Su altura a la cruz alcanza entre 55 y 64 centímetros en los machos, y oscila entre 53 y 60 en el caso de las hembras, aunque las medidas pueden variar en dos centímetros por encima o por debajo de las tallas máxima y mínima cuando la correcta tipicidad del ejemplar lo permita.
El manto que cubre su cuerpo está compuesto por pelo liso, corto y apretado, generalmente de color rojo y blanco, donde este rojo puede ser más o menos intenso, abarcando el espectro cromático desde el tono naranja hasta el rojo oscuro (caoba). Todas las combinaciones de estos colores están permitidas por el estándar oficial de la raza.
Cabeza inconfundible
Las líneas que dibujan el perfil de la cabeza del Podenco Canario son paralelas entre sí en las zonas craneal y facial. Esta cabeza es alargada, formando una especie de cono truncado, y guarda una correcta proporción con respecto al cuerpo. Supera ligeramente los 20 centímetros, con una proporción muy adecuada con respecto al resto del cuerpo. El hueso occipital es prominente, pero no el stop. Su hocico es ancho, pero aún más largo, termina en forma roma, con una trufa ancha, de color arena y con las fosas nasales muy abiertas. Los ojos son pequeños, almendrados y colocados en posición oblicua. Esto le permite alcanzar un amplio ángulo de visión, lo que le sirve para optimizar su forma de cazar, muy basada en la vista, además de servirle para no sufrir molesta intensidad de la luz solar, muy fuerte en Canarias. Su color suele ser el ámbar, dependiendo la intensidad del color de la capa, así será más o menos oscuro. La mirada de este perro denota nobleza e inteligencia.
Las orejas son grandes anchas en la base y puntiagudas en el extremo, las lleva erguidas y ligeramente divergentes. En reposo, las deja caer ligeramente hacia atrás. La gran movilidad con que cuentan sus orejas se convierte en una gran baza durante la búsqueda del conejo, pues le permite localizar cualquier sonido y su procedencia, por muy leve que éste sea.
Su cuello es recto y largo, flexible y redondeado, con la longitud y la forma ideales para llevarlo rápida y fácilmente hasta el suelo para agarrar al conejo durante la carrera. Conecta con una espalda fuerte y musculosa, que da paso a un lomo alargado, una grupa sólida que concluye en una cola de inserción baja, redondeada y que alcanza más allá del corvejón. Cuando la lleva caída, la forma que describe es de hoz, nunca llega a enroscarse.
Su pecho es amplio sin llegar a la altura del codo, y el vientre se recoge, pero no llega al extremo del vientre de lebrel. Los flancos quedan bien visibles.
Las extremidades delanteras o anteriores se levantan perfectamente aplomadas, con forma recta, verticales y paralelos entre sí. Son ligeros, aunque cuentan con huesos sólidos y con unas angulaciones ideales en perros que cazan en base a la velocidad y a los cambios bruscos de dirección. Los pies son redondeados, de gato, y algo desviados hacia afuera.
Las patas traseras cuentan con las mismas propiedades que convierten al Podenco Canario en un gran perro de caza. Son aplomadas, rectas, fuertes y musculosas. Todo esto le permite mantener un trote ágil, largo y ligero, pero cuando persigue a la presa, puede desarrollar una velocidad muy alta.

viernes, 23 de diciembre de 2011

lunes, 19 de diciembre de 2011

*La ACEC pide una nueva Ley de Caza para Canarias.-


Una pequeña comisión de la Asociación Canaria de Entidades de Caza (ACEC) se reunió el pasado
día 7 de diciembre de 2011 con la Dirección General de Protección de la Naturaleza,  del Gobierno Regional Canario, para pedir una nueva Ley de Caza para Canarias.

El Director General, D. José Fernández Pérez, atendió con gran interés en un ambiente de gran cordialidad, las explicaciones y documentos que avalan la petición y, las deficiencias que padece la Comunidad Canaria en materia cinegética según la ACEC.

El marco de la legislación básica estatal sobre medio ambiente, contenido en la Ley 4/1989, de 27 de marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestre, que fundamentó la actual y obsoleta Ley de Caza de Canarias fue derogado por la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad. Partiendo de ese hecho, la cacería en Canarias no podrá nunca convertirse en un medio de conservación como reconocen los organismos internacionales su función. Además, la Ley 45/2007, de 13 de diciembre, para el desarrollo sostenible del medio rural, contempla  la caza sostenible como una actividad que contribuye al desarrollo y economía de las gentes del campo. En contraposición, no se ha llevado a cabo ni una sola medida en ese sentido.

Por otra parte, mientras los cazadores pagan a las Administraciones por la licencia de caza y se les identifica por ese documento, no tienen derecho a estar presentes en los órganos colegiados de la Administración, como son los consejos insulares y regional de caza. De todos los representantes que debaten propuestas y asesoran en materia de caza, ni uno sólo está por la licencia de caza que ostenta.  En esa línea, las sociedades de cazadores -asociaciones sin ánimo de lucro- que nacieron a principio del siglo pasado para defender a sus cazadores, la cacería y gestionar el territorio, han sido fagotizadas por las federaciones deportivas  convirtiéndose en meros clubes deportivos. Por supuesto, siempre otra vez, desde los sufridos bolsillos de los cazadores a los que se les hace obtener una segunda licencia, en éste caso la licencia deportiva/ federativa cuando no es necesaria para practicar la caza. Según la ACEC, lo curioso del asunto es que estas entidades privadas deportivas no tienen entre sus fines los de la legislación de la materia, aunque algunos se empeñen en meterlas con calzador: el fomento, la protección, y el conservar y aprovechar ordenadamente los recursos cinegéticos, armonizándolos con los diversos intereses afectados y con la preservación y mejora de los hábitats de las diferentes especies objeto de la caza. Tampoco, la conservación, uso sostenible, mejora y restauración del patrimonio natural y de la biodiversidad, como parte del deber de conservar y del derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, establecido en el artículo 45.2 de la Constitución.

La ACEC denuncia que los cazadores se encuentran con un inmenso campo lleno de jueces, árbitros y competiciones bien definidos, mientras la cacería sigue sin rumbo. Se les quita la identidad a los cazadores, a sus sociedades y no se fomenta la educación, concienciación, formación e información del colectivo. Las administraciones no tienen departamentos para la caza, ni los cazadores organización propia que los defienda como tales.

Desde el año 2008 la ACEC viene exigiendo la redacción y aprobación de una nueva Ley de Caza de Canarias que suponga una reforma estructural del sector cinegético. En ese sentido, espera que los políticos se sensibilicen y pongan en marcha la maquinaria con urgencia para que, entre otras cuestiones, no se acentúe el descenso generalizado del número de cazadores.

ACEC Por la Caza y su Preservación

Fuente:Gomeraverde.com

jueves, 15 de diciembre de 2011

*Recordando estudios clásicos: efecto de la presencia humana en el comportamiento de huída de las perdices.-


Los efectos que los sistemas de producción inducen en las perdices siguen levantando polémica, pero éste es un tema que “colea” desde hace tiempo.

Hoy recordamos uno de los primero artículos publicados al respecto que se preguntaba, “¿por qué las perdices de granja sobreviven tan mal en las sueltas?”

El trabajo, firmado por Csermely y colaboradores, estudiaron cómo afectaba en la respuesta de huída de la perdiz roja a los dos meses de edad, el hecho de haber tenido contacto visual con el hombre durante las primeras 48 horas tras el nacimiento. Así, los autores utilizaron cuatro tipos de perdices;
a) Perdices sin contacto visual con el hombre desde el nacimiento.
b) Perdices sin contacto visual con el hombre durante las primeras 48 horas de vida pero luego con contacto.
c) Perdices con contacto visual sólo durante las primeras 48 horas de vida.
d) Perdices con contacto visual sin interrupción desde el nacimiento.

A los dos meses de edad, las perdices eran sometidas de forma individual a un test de huída. Previamente a la realización del test, cada perdiz pasaba un período de aclimatación en una jaula que comunicaba con un voladero y, cuando la perdiz estaba tranquila, el investigador se hacía visible a una distancia de 15 metros, registrando la distancia de huída, entendida como la distancia desde la jaula hasta que la perdiz se detenía.

Aunque todas las perdices identificaron al investigador y huyeron, se registraron importantes diferencias entre los grupos. Así, las distancias fueron importantes en los grupos b (580 metros) y a (461 metros), mientras que en d (280 metros), fueron más bien reducidas. El grupo c mostró un valor elevado aunque intermedio (413 metros).

Teniendo en cuenta los resultados, aquellos grupos de perdices que no habían tenido contacto las primeras 48 horas de vida fueron las que más se espantaron ante la presencia humana y resulta interesante ver cómo la distancia de huída fue mayor incluso en el grupo b, que sí tuvo contacto con el ser humano tras las primeras 48 horas.

De este modo se puede concluir que las primeras 48 horas parecen ser determinantes para que los perdigones identifiquen al ser humano como un riesgo potencial, estableciendo una distancia de huída adecuada. En consecuencia, los sistemas de producción deberían evitar el contacto temprano de los perdigones o pollos con los seres humanos para no sólo preservar su instinto de huída, sino que éste sea el adecuado para preservar la “bravura” requerida en el campo.

Referencia del trabajo

CSERMELY, D., MAINARDI, D., SPANÓ, S. “Escape-reaction of captive young red-legged partridges (Alectoris rufa) reared with or without visual contact with man”. Applied Animal Ethology. 1983, vol. 11; p. 177-182.

Palabras clave: comportamiento, perdiz roja, producción.

Fuente:CienciayCaza.org 

viernes, 9 de diciembre de 2011

*El I Congreso Internacional de Caza se celebrará en Ciudad Real.-


El campus de Ciudad Real de la Universidad de Castilla-La Mancha acogerá a partir de marzo de 2012 el I Congreso Internacional de Caza y Sostenibilidad, que organiza el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos bajo el título «Ecología, economía y sociedad». Estará centrado en la actividad cinegética, la función social, cultural y económica que cumple y sus impactos sobre el medio ambiente.
Sserá un punto de encuentro de expertos en caza y conservación en el que se abordará la función social, cultural y económica de la caza y sus impactos negativos y positivos sobre el entorno medioambiental en el que se practica. Todo ello, a través de distintas ponencias en las que se abordará la importancia cultural de la caza.

Fuente: ABC

jueves, 8 de diciembre de 2011

* Entrevista Antonio Porras 30 minutos TV Canaria.-

* Lavado de cara-

Andan últimamente las fuerzas vivas de la caza planeando la manera de cambiar la imagen que la sociedad tiene de esta actividad, maltrecha ya por los continuos vaivenes a los que la someten nefastos políticos y paranoicos ecolojetas. Los primeros influidos por los segundos e (por si esto fuera poco) intentando acotar la caza con el supino desconocimiento del que hacen gala a la mínima ocasión.


Los segundos, más ocupados en trinques institucionales que en entender lo que de verdad importa y en practicar, muy a su pesar (supongo) el noble arte de la cinegética con el pim, pam pum hacia la caza y su entorno y la caza sistemática del último céntimo que los primeros les dejan caer para que no den la lata, no armen ruido y que ese pacato sector de la sociedad "waltdisneysiana" que tanto abunda, a fin de cuentas son votos, no vayan a creer que los políticos están a favor de que asesinemos a Bambi y a su madre.

Mal se está poniendo el panorama de la caza. ¿Tan mal como para plantearse una campaña con la que cambiar la imagen que de ella tiene la sociedad?. Tiene ésta en su haber buenas y grandes cosas y otras no tanto. Pero no sé si de verdad es necesaria la campaña o por otro lado se pueden ir dando pasos que nos lleven no ya a una militancia activa pero sí para que dejen de vernos como al enemigo público número 1.

En Cataluña, la FCC, lleva varios años yendo a escuelas y colegios dando a conocer, explicando, qué es la caza, cómo y por qué se realiza. Los datos son elocuentes. Antes de iniciar la charla, se hace una encuesta. En esa primera prospección el ochenta por ciento de los niños encuestados están en contra de la caza, el resto a favor o no saben. Después de explicado el tema, la proporción se invierte, el ochenta por cierto están a favor o la ven como algo positivo y el resto, en contra o no saben. Está claro el camino a seguir.

Antes de emprender una campaña en medios de comunicación, intentando que el resto de la población entienda el mundo cinegético, algo sin duda muy caro y probablemente con poca repercusión, no estaría de más hacer también mucha autocrítica. En un colectivo de un millón de personas las hay de todo pelaje y condición y tal vez antes de pedir a nadie comprensión, deberíamos ser capaces de limpiar este colectivo de personajes que lo único que hacen es ensuciar a todos los que de forma honesta y ética practican la caza, que son mayoría. Ejemplos, muchos: venenos, galgos, especies protegidas tiroteadas, muertos y heridos por imprudencias, furtivos, abandono de animales cazados en el campo, caza desde el coche...

Delitos y faltas poco, muy poco castigadas por la ley, con penas y multas irrisorias para lo que debiera ser. Si somos capaces de ir por delante, de hacer propuestas valientes en cuanto a endurecimiento de la ley de caza, de que abandone esta actividad quien no se merece pertenecer a ella, seremos capaces de que nos vean de otra manera y se acepte la caza como una actividad más, como la mejor herramienta para la gestión de las especies de caza.

No puede cazar quien quiera, tiene que hacerlo quien sepa cazar y sea ejemplo con su comportamiento.
Hasta hace no muchos años, cuando estabas cazando y llegabas a una casa, casi te agradecían el agua o el café que te daban. Hoy si no te tiran piedras, milagro. No toda la culpa es siempre de los demás.

Fuente: ABC

viernes, 2 de diciembre de 2011

- Nuevo encuentro, viejas sensaciones: II Congreso Internacional sobre Conejo de Monte.-

Hace unos días se celebró en Toledo el II Congreso Internacional sobre Conejo de Monte. Organizado con fondos del Proyecto Life Priorimancha, que se está desarrollando en la Comunidad Manchega, contó con el apoyo de diversas Administraciones, Organismos y Asociaciones. El Congreso, con dos días de duración, tuvo casi 300 participantes, entre los que nos encontrabamos. Todos asistimos con gran expectación, esperando conocer y compartir los últimos avances e investigaciones que se están realizando en relación esta emblemática especie y, mediante este post, trataremos de aportar nuestra impresión al respecto.


En primer lugar tenemos que felicitar a los organizadores por el esfuerzo, las atenciones y la calidad en la organización que, en todo momento fue ejemplar, acogiendo a todos los asistentes de una forma magnífica.

En cuanto a los contenidos y aportaciones, la percepción no fue tan positiva. No por la seriedad de los ponentes, ni mucho menos por la calidad científica y técnica de sus trabajos, ni por el esfuerzo o las horas de dedicación empleadas. Sin embargo, nos dejó la sensación de que, en general, todavía el mundo de la investigación e incluso de la Administración, está muy alejado de la realidad de nuestros cotos. Pocos fueron capaces de integrar ambas situaciones, aportando resultados prácticos, asequibles, realistas y aplicables en la gestión diaria de nuestros terrenos.

Todavía surgieron debates sobre cual era el mejor método para censar conejos, conteo de letrinas, cagarruteros, transectos..., cual era la mejor forma de construir un vivar para albergar conejos o cual la mejor técnica para efectuar una repoblación. Por no hablar de la conveniencia o no de vacunar los animales antes de reintroducirlos... Estudios puntuales, muchos de ellos muy condicionados por las características propias de entornos exclusivos, grandes actuaciones e inversiones, animales de origenes concretos... arrojaban resultados e interpretaciones que se alejan enormemente de la realidad. Todo ello confunde sobremanera a cazadores que, con su buena voluntad, los intentan llevar a cabo sin éxito en el campo.

Eso si, quedaron claras algunas cosas: Hay dos subespecies de conejo de monte (el mapa de distribución apareció en multiples ponencias). Es una especie clave para la conservación del lince o el águila imperial. En determinadas condiciones causa plagas difíciles de gestionar. Con grandes cantidades de dinero puedes conseguir algún resultado de recuperación de la especie donde no hay (o a veces ni eso). Las enfermedades son la causa principal de los problemas que tiene la especie allí donde escasea. La destrucción del hábitat en mosaico ha sido determinante en otras muchas zonas. Las constantes alusiones a la caza como una práctica, cuando menos, poco favorable. ¿Algo nuevo? La verdad es que bastante poco. Bueno si, que no existen conejos "australianos o marcianos" responsables de causar daños a los cultivos, sino que son animales de aquí que, en determinadas condiciones, cuentan con explosiones demográficas unidas a falta de alimento, un hábitat alterado o una gestión insuficiente, pero nada más.

¿Qué podemos hacer para recuperar los conejos en nuestro coto? ¿Cómo habilitar estrategias para garantizar la calidad genética, sanitaria y de comportamiento de los conejos procedentes de explotaciones cinegéticas? ¿Cómo luchar contra las enfermedades? ¿Cómo planear una repoblación? ¿Cómo gestionar los daños si se producen? Preguntas que nos surgen todos los días no fueron resueltas, algunas ni se plantearon y otras incluso se dieron por superadas de una forma ciertamente irreal. No disponemos en nuestros cotos de grandes cifras de dinero para construir cientos de vivares donde meter miles de conejos todos los años. Tampoco podemos actuar sobre una gran cantidad del territorio. Nos prohiben usar conejos translocados desde otros cotos capturados con hurón (salvo excepciones). Seguramente, si no vacunamos, se nos morirán bastantes animales a corto o medio plazo. Aún así, cuando es posible, hacemos algunas actuaciones, pero a casi nadie ya se le ocurre construir un vivar en el medio de un descampado inmenso o de un bosque cerrado donde los conejos quedarán a merced de diversos predadores, ni tampoco hacerlo de ladrillos, plásticos y otros materiales que dificulten la adaptación de los ejemplares o hacer cuarentenas que se han demostrado inútiles y favorecedoras de un estrés que causará importantes bajas.

Por último, tenemos que destacar que resultó un encuentro ligeramente sesgado. La presencia del sector cinegético estuvo muy limitada y tan solo fue representada, de forma oficial, por el presidente de APROCA, D. Luís Fernando Villanueva, en una mesa redonda celebrada el primer día del congreso. A pesar de la situación, ciertamente en desventaja, participó con gran autoridad, valentía y rigor, expresando las inquietudes y problemas que surgen en el sector cinegético en relación con la gestión del conejo de monte. Trató temas tan conflictivos como el control de predadores, la gestión de los daños, los periodos hábiles para el aprovechamiento de la especie o la participación real de los cazadores en la conservación de las especies y ecositemas en los que practican su afición y que, sin embargo, casi nunca se reconoce. En respuesta surgieron viejos tópicos, que martirizan a los cazadores desde antiguo, la asociación del veneno y la caza, los disparos a especies protegidas, el control ilegal de predadores... Todas ellas son prácticas RECHAZABLES, que por desgracia aún ocurren, aunque creemos que cada vez menos, contra las que todos tenemos que luchar, pero que sirven para justificar una oposición social generalizada a una actividad tan importante como la caza, enmascarando el gran trabajo que hacen muchos cazadores en favor de la conservación.

En Ciencia y Caza tenemos como objetivo acercar ambas posturas intentando, por un lado, mejorar la percepción social de la caza informando, formando y ayudando a los cazadores a saber transmitir lo que sienten por esta actividad. Por otro lado, tratando de que los grandes equipos de investigación que trabajan con especies cinegéticas o amenazadas lo hagan de la mano de las Sociedades de Cazadores, Gestores... que ayuden a orientar sus estudios hacia aspectos verdaderamente prácticos y necesarios o a saber interpretar de forma "real" los importantes resultados obtenidos.

Pensamos que la unión y la participación de todos es la única solución para acercar posturas y conocimientos porque, en este ámbito, sin caza no habría ciencia, pero seguramente sin ciencia tampoco habrá caza en un futuro no muy lejano.

Fuente: cienciaycaza.com




jueves, 1 de diciembre de 2011

- S I N E S C O P E T A 2 0 1 2.-

Después de la Reunión de las Sociedades y de las propuestas de cada una, han acordado según  informaciones obtenidas por esta Web que el año 2012 no se cazara el conejo con escopeta siendo esta información todavía no oficial debido a que tienen que ser aprobadas por mas estamentos llamense C.I ( consejo insular) y publicarse en el B.O.C.A.